Musicoterapia


La musicoterapia es el uso de la música de manera terapéutica. Según la Federación Mundial de Musicoterapia es «la utilización de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un musicoterapeuta cualificado, con un paciente o grupo, en un proceso destinado a facilitar y promover comunicación, aprendizaje, movilización, expresión, organización u otros objetivos terapéuticos relevantes, a fin de asistir a las necesidades físicas, psíquicas, sociales y cognitivas».

La música provoca cambios en el comportamiento de las personas y respuestas al nivel en el que se realiza la intervención psicoterapeuta. Lo que realmente ayuda no es en sí la música ni su calidad, si no la emoción que desencadena.

El profesor de música no es un musicoterapeuta ni la musicoterapia una forma de enseñanza musical. El primero busca enseñar mientras que el segundo relaciona la música con la salud.

Se divide en dos grupos:

  • La Musicoterapia Preventiva y Comunitaria, que surge como resultado de la evolución de la práctica clínica que intenta resolver problemas emocionales, dificultades en el contexto educacional-ocupacional, desajustes psicológicos ante la enfermedad física, crisis vitales en cualquier etapa como adolescencia, madurez o vejez y/o crisis socioeconómicas de las personas.
  • La Musicoterapia Clínica, que está enfocada hacia el individuo más que al grupo o la comunidad; se centra en la “demanda” por parte de una familia o paciente que busca solución o alivio a un determinado problema o afección como psicosis, síndrome down, autismo, trastornos neurológicos, etc.

Las aplicaciones de la musicoterapia son las siguientes:

  • Reducir el estrés.
  • Tratar la ansiedad y la depresión.
  • Disminuir la neurosis.
  • Controlar los desórdenes alimenticios.
  • Paliar las dificultades del aprendizaje.
  • Fomentar la socialización y la autoestima.
  • Es muy útil en el tratamiento de niños autistas para ayudarles a vencer su aislamiento y modificar pautas de comportamiento.
  • Desarrollar habilidades en el retraso psicomotriz y mental.
  • Tratamiento del Síndrome de Down.
  • Para trabajar con niños hiperactivos, depresivos, agresivos.
  • Apoyar el embarazo.
  • Tratamiento psicosomático de las personas enfermas de cáncer.
  • Tratamiento de personas con adicciones difíciles de tratar.
  • En operaciones quirúrgicas. Es útil para reducir el grado de ansiedad en el preparatorio y para disminuir los umbrales de percepción del dolor en el postoperatorio.
  • Para la rehabilitación, ya que disminuye la tensión física y acelera la recuperación.
  • En la vejez, por ejemplo, con el Alzheimer.
  • Para la creación d runa identidad de grupo, ya que la música es uno de los signos más espontáneos de esta identidad.

 

Los objetivos de la musicoterapia son los siguientes:

  • Conocerse a uno mismo en el aspecto físico, emocional y social.
  • Atenderse a uno mismo y al entorno.
  • Conocer el entorno.
  • Propiciar la comunicación interpersonal.
  • Conocer a otros, especialmente a personas significativas del entorno cercano, como la familia, grupos de trabajo, amigos.
  • Integrarse y conocer el rol propio en la sociedad.
  • Reforzar la libertad personal en interpersonal.
  • Promover la expresión.
  • Mejorar y mantener la salud física y mental.
  • Desarrollar las destrezas académicas, el lenguaje, la comunicación y mantener estas habilidades.
  • Facilitar el diagnóstico de enfermedades.
  • Establecer una relación terapeuta-paciente.
  • Influir de manera controlada en un determinado tipo de comportamiento inaceptable y en procesos de aprendizaje inefectivos.
  • Transformar las personalidades problemáticas.
  • Desarrollar la expresión musical.